El Ministerio Llamada Final
Joel 2:1
Tocad trompeta en Sión, y sonad alarma en mi santo monte. Tiemblen todos los habitantes de la tierra, porque viene el día del Señor, porque está cercano;

Sobre El Ministerio Llamada Final
La Iglesia de Cristo Ministerios Llamada Final, se estableció en 1989.
Fué en 1976, en la república de Guatemala, donde el Señor implanto en el Apóstol Dr. Otto René Azurdia la visión de Joel 2:1. El ministerio se cimentó a través de los años, definiendo el propósito de este llamamiento, el cual ha involucrado a hombres y mujeres quienes se han unido a esta hermosa tarea que se le ha denominado “Ministerios Llamada Final”. Ministerios Llamada Final se está desarrollando en los Estados Unidos, pero su mensaje y Ministración ha afectado a las regiones de México, Centro y Sur América, Las Islas Caribeñas, El Oriente, El Medio Oriente, partes de Europa, y Australia. Contando con más de 150 Iglesias en Estados Unidos y latino América. Se ha podido observar el surgir de ministros llamados por el Espíritu Santo, así como el crecimiento de la palabra del Señor y la inspiración en la alabanza y adoración. Durante la última década hemos llevado el mensaje que restaura y llena la vida del hombre, estableciendo ministerios que están impactando las diferentes comunidades adonde han sido enviados por el Señor. Es parte de nuestro propósito que toda persona sea alertada a la realidad del Señor para la salvación de las almas y la expansión del glorioso reino de Dios, por medio de la exposición de la palabra inspirada por el Espíritu Santo de Dios.
Iglesia de Cristo
De Reconciliación
El Señor le puso en el corazón al pastor Walter Galdámez que se relocara para Houston para que fundara una iglesia donde la gente pudiera reconciliarse, esto fue realizado en el año 1995 acompañado de su esposa y 2 hijas que luego creció con un varón mas. La Biblia dice en el libro de 2 Corintios 5, "Conociendo, pues, el temor del Señor, persuadimos a los hombres; pero a Dios le es manifiesto lo que somos; y espero que también lo sea a vuestras conciencias. No nos recomendamos, pues, otra vez a vosotros, sino os damos ocasión de gloriaros por nosotros, para que tengáis con qué responder a los que se glorían en las apariencias y no en el corazón. Porque si estamos locos, es para Dios; y si somos cuerdos, es para vosotros. Porque el amor de Cristo nos constriñe, pensando esto: que si uno murió por todos, luego todos murieron; y por todos murió, para que los que viven, ya no vivan para sí, sino para aquel que murió y resucitó por ellos. De manera que nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así. De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándoles en cuenta a los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la reconciliación. Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como si Dios rogase por medio de nosotros; os rogamos en nombre de Cristo: Reconciliaos con Dios. Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.




